El Estadi Olímpic Lluís Companys acogió la jornada de Cook Music Fest donde Don Omar volvió a demostrar por qué es uno de los referentes del reguetón
El Cook Music Fest Special Edition reunió este fin de semana a miles de personas en el Estadi Olímpic Lluís Companys de Barcelona en una edición especial del festival, que por primera vez hizo escala en la ciudad. La cita apostó por una única jornada dedicada a la música urbana y latina, con un cartel encabezado por Don Omar y completado por dos artistas que atraviesan un gran momento. Desde primera hora de la tarde el recinto fue ganando ambiente hasta presentar una buena entrada para el concierto principal.
La programación arrancó con Greeicy, que abrió la noche con un repertorio en el que alternó baladas y temas más bailables. Después fue el turno de Beéle, que enlazó algunas de sus canciones más populares y mantuvo al público en movimiento antes del cambio de escenario. Entre actuación y actuación apenas hubo pausas, lo que permitió que la noche avanzara con rapidez hasta la llegada del cabeza de cartel.
Don Omar apareció entre los gritos del público y una larga ovación. Tras la presentación comenzaron a sonar algunos de los temas más reconocibles de su carrera, acompañados por una producción basada en grandes pantallas, efectos de iluminación y una banda que sostuvo el directo durante toda la actuación.
El puertorriqueño construyó un concierto pensado para repasar las canciones que marcaron el auge del reguetón a mediados de los 2000 como ‘Dale Don Dale’ o ‘Danza Kuduro’. Hubo pocos discursos y mucho protagonismo para la música, con un repertorio que el público acompañó de principio a fin. Tras más de 1h30 la respuesta de los asistentes se mantuvo constante durante toda la actuación y el cierre confirmó que, dos décadas después de su irrupción, Don Omar sigue conservando un lugar destacado dentro del género.