El público de Anuel AA que llenó el Palau Sant Jordi terminó viviendo un espectáculo marcado por decisiones inesperadas

La visita de Anuel AA a Barcelona el pasado sábado 22 de noviembre dejó una noche irregular en el Palau Sant Jordi. El público, que llenó el recinto con altas expectativas, terminó viviendo un espectáculo marcado por decisiones inesperadas y un desarrollo que generó mucha incertidumbre entre los presentes.

Un inicio muy por detrás del horario

La noche ya venía condicionada por un arranque tardío. El concierto comenzó con un retraso de una hora y quince minutos, lo que generó impaciencia y molestias entre los seguidores que llevaban tiempo esperando. Aunque la entrada de Anuel reavivó el entusiasmo inicial, la demora acabó afectando al ritmo global del espectáculo. 

Anuel
Foto: Andrés Bernal

Pero durante los momentos en los que todo funcionó correctamente, Anuel ofreció una actuación enérgica que conectó con sus fieles seguidores. Sus temas más reconocidos como Amanece o Secreto lograron animar el recinto y mantener la atención pese a los contratiempos. Sin embargo, los fallos técnicos y la falta de claridad en la gestión del evento terminaron pesando más que los aciertos musicales.

Un final que nadie esperaba

El episodio que más dio que hablar ocurrió cerca del cierre. Mientras Anuel interpretaba BEBE, a las 23:50, el sonido del micrófono desapareció por completo. El artista siguió cantando sin percatarse de inmediato, mientras miles de asistentes intentaban adivinar si se trataba de un fallo técnico o de un corte deliberado. La canción terminó a coro entre el público, pero con un ambiente claramente tenso ante un final tan precipitado.

Las luces encendidas hicieron saltar las alarmas

Antes de ese incidente, ya se había vivido un momento extraño. A las 23:30, las luces generales del recinto se encendieron de golpe, algo que habitualmente indica la finalización de un concierto. La actuación no se detuvo, pero la iluminación provocó confusión y comentarios entre los asistentes, que desde ese instante empezaron a temer que el evento no llegara a completarse según lo previsto.

Anuel
Foto: Andrés Bernal
Anuel
Foto: Andrés Bernal

Repercusiones dentro de una gira accidentada

Lo sucedido en Barcelona se suma a la serie de irregularidades que han acompañado su gira durante las últimas semanas. Aunque el artista conserva una base de seguidores fieles, la sucesión de retrasos, cortes y decisiones poco explicadas está generando un desgaste evidente en la percepción del público español. La actuación en el Palau Sant Jordi no fue un desastre, pero sí un recordatorio de que la gira necesita una coordinación más sólida si quiere recuperar estabilidad y evitar nuevas polémicas en sus próximas paradas.