El exjugador del Real Madrid, Walter Szczerbiak, revive su récord de 65 puntos en un acto organizado por la ACB medio siglo después
Cincuenta años después, Walter Szczerbiak sigue hablando de su récord como si hubiera ocurrido ayer. El exjugador del Real Madrid fue el gran protagonista del homenaje organizado por la ACB para conmemorar el medio siglo de los 65 puntos que anotó el 8 de febrero de 1976 ante el Breogán, una marca que sigue siendo la más alta de la historia del baloncesto español.
Szczerbiak, visiblemente emocionado, recordó que aquella actuación histórica tuvo un origen mucho más personal de lo que podría pensarse. Días antes recibió una dura crítica tras un partido disputado por la mañana, en la que se cuestionaba su rendimiento en ese tipo de horarios. “No estaba de acuerdo con lo que se dijo. Aquel día salí a la pista con ganas de demostrar que se habían equivocado conmigo”, explicó ante los asistentes, admitiendo que ese fue el motor que le empujó a firmar una de las mayores exhibiciones individuales que se recuerdan.

El alemán rememoró el partido con naturalidad, casi restándole épica. Contó que siguió su rutina habitual, sin obsesionarse con los puntos, y que el encuentro fue creciendo poco a poco. “El Madrid de aquella época era una avalancha. Cuando el equipo empezaba a jugar, ya no había quien lo parara”, señaló, insistiendo en que no fue consciente de la magnitud de lo que estaba logrando hasta bien avanzado el choque. Lo único que lamenta, medio siglo después, son dos tiros libres fallados: “Me dio rabia, porque siempre quieres hacerlo perfecto”.
El presidente de la ACB, Antonio Martín, definió el acto como “un ejercicio de justicia histórica” y subrayó la importancia de aquella generación de jugadores. “La ACB es lo que es gracias a lo que hicisteis antes. Este récord forma parte de los cimientos de nuestra competición”, afirmó durante la entrega del reconocimiento, convencido de que la marca de Szczerbiak es prácticamente imposible de repetir en el baloncesto actual.
Entre los asistentes al homenaje estuvieron varios de sus excompañeros y su entrenador de entonces, Lolo Sainz, además de históricos del club blanco como Juan Antonio Corbalán, Wayne Brabender o José Luis Llorente. Tuvo especial protagonismo Carmelo Cabrera, base titular aquel día y gran socio de Szczerbiak en pista.
Cabrera recordó con humor la naturalidad con la que se vivió aquella gesta en el vestuario. “Walter era un compañero excepcional y se ganó al grupo desde el primer día”, explicó antes de rescatar una anécdota. «Entre los dos habíamos metido 69 puntos, yo 4 y él 65», mencionó Cabrera sobre lo que dijo Szczerbiak al acabar el partido. Esta anécdota resume la complicidad de un equipo irrepetible y de un récord que, medio siglo después, sigue desafiando al tiempo.